¿Conviene restaurar o reemplazar una moldura antigua?
Conviene restaurar cuando la moldura está mayormente firme y el daño es parcial: un tramo roto, un golpe, fisuras, detalles perdidos bajo la pintura. Conviene reemplazar cuando gran parte de la pieza está despegada de la base, cuando el yeso se desarma al tocarlo por años de humedad, o cuando lo que queda es tan poco que no hay de dónde copiar.
En los departamentos de principios del siglo pasado y en muchos PH de barrios como Almagro, Caballito, San Telmo o Villa Crespo, las molduras son parte del valor del ambiente. Una cornisa original corrida a mano tiene proporciones que una moldura de catálogo rara vez iguala. Por eso, si el estado lo permite, lo habitual es conservar lo que hay y completar lo que falta con el mismo perfil.
Hay un punto intermedio que se usa bastante: conservar la cornisa del ambiente principal y reemplazar la de un pasillo o un baño donde estaba muy deteriorada, buscando una moldura nueva parecida. La decisión se toma viendo la pieza de cerca, golpeándola y midiendo el perfil.
¿Cómo saber si una moldura está floja o puede caerse?
Una moldura floja se reconoce por el sonido hueco al golpearla suavemente, por una fisura que corre a lo largo del encuentro con la pared o el techo, y por tramos que se ven separados o que bajan respecto del resto. Las cornisas antiguas pueden ser pesadas, así que si aparece alguna de estas señales conviene no esperar.
El rosetón del centro del techo merece atención especial, porque además de su propio peso muchas veces sostiene la lámpara. Si al colgar o descolgar una araña se movió, o si alrededor aparece un anillo de fisuras, hay que revisar cómo está agarrado. En los techos antiguos el rosetón puede estar sobre un cielorraso armado sobre listones o metal desplegado, y lo que falla es esa base, no la pieza.
- Sonido hueco al golpear con los nudillos a lo largo de la cornisa.
- Fisura continua en el encuentro con el techo o la pared.
- Tramos desalineados, que bajan o se abren en las esquinas.
- Polvillo o pedacitos de yeso en el piso debajo de la moldura.
- Rosetón que se movió al cambiar la lámpara.
¿Por qué se deterioran las molduras de yeso?
Las molduras se deterioran sobre todo por humedad, por movimientos del edificio y por intervenciones posteriores. La humedad es la causa más común en CABA: una terraza que filtra, un baño del vecino de arriba, un caño que pierde dentro de la pared. El yeso mojado pierde resistencia, se ablanda, se mancha y termina desprendiéndose. Cómo distinguir esa humedad está en humedad en paredes de yeso.
Los movimientos se notan como fisuras en las esquinas de la cornisa y en los encuentros entre paredes. Las intervenciones son las cicatrices de otras obras: el electricista que cortó la cornisa para pasar un cable, el aire acondicionado que se instaló atravesándola, la pared nueva que se levantó sin respetar la moldura y la dejó cortada de golpe.
Y hay un deterioro silencioso: la pintura. Cada mano rellena un poco los huecos del dibujo y, después de varias décadas, los filos quedan redondeados y los adornos parecen derretidos. No es un daño estructural, pero es lo que más cambia el aspecto.
¿Cómo se reconstruye un tramo que falta?
El tramo faltante se reconstruye según el tipo de moldura: las lineales se corren en el lugar con una plantilla, y las ornamentales se copian con un molde. En los dos casos lo primero es consolidar los bordes del tramo sano, para que la parte nueva se una a una base firme.
Cornisas y guardas: moldura corrida con terraja
Se toma el perfil exacto de un tramo sano, se recorta una plantilla (terraja) con esa silueta y se corre sobre el yeso fresco apoyada en una guía, pasada tras pasada, hasta que el perfil queda completo. Así la parte nueva continúa la vieja sin escalones. Es el método tradicional de los yeseros y el que mejor iguala una cornisa original.
Rosetones, ménsulas y adornos: copia con molde
Cuando la pieza tiene relieve que no se puede correr (hojas, flores, ovas), se limpia un sector sano, se saca un molde y se cuela la pieza nueva en yeso. Después se coloca, se fija y se toman las uniones a mano para que no se note el corte. Si falta un pedazo de un rosetón, se copia el sector simétrico.
Moldura prefabricada
Si el perfil original es simple o la moldura está perdida en todo el ambiente, se puede colocar una moldura nueva de yeso de catálogo. Es más rápido, pero hay que aceptar que no va a ser idéntica a la de los ambientes vecinos que conservan la original.
¿Qué se hace en cada caso?
La forma de resolver cada problema depende de qué le pasa a la moldura y de dónde viene el daño. Esta tabla resume los casos más frecuentes que vemos en departamentos antiguos.
| Lo que ves | Qué suele ser | Qué se hace |
|---|---|---|
| Fisura fina en el encuentro con el techo | Movimiento entre moldura y base | Abrir la fisura, tomarla y repasar |
| Tramo que suena hueco | Moldura despegada de la base | Fijarla mecánicamente o retirarla y volver a colocarla |
| Tramo faltante en una cornisa | Golpe, corte por instalaciones | Correr el perfil con terraja |
| Adorno o rosetón incompleto | Rotura parcial | Sacar molde de un sector sano y reponer |
| Yeso manchado y blando | Humedad activa | Cortar la filtración, esperar secado y rehacer |
| Dibujo empastado, filos redondeados | Muchas capas de pintura | Limpiar la pintura acumulada y repasar |
¿Hay que sacar la pintura vieja de las molduras?
Sacar la pintura acumulada solo hace falta si se quiere recuperar el dibujo, pero suele ser lo que más diferencia hace. Una cornisa limpia y repintada con una mano fina se ve como nueva; la misma cornisa con otra mano encima de todas las anteriores sigue viéndose empastada.
La limpieza es lenta y se hace a mano, con herramientas finas, sobre todo en los relieves. No se arranca la pintura a lo bruto porque el yeso de abajo es frágil y se lleva los filos. Si el edificio tiene muchos años, puede haber pinturas antiguas que conviene no lijar en seco ni respirar; por eso se trabaja con la zona protegida y con cuidado del polvo.
Después de limpiar y reconstruir, la moldura se revisa con luz de costado igual que una pared, para ver que las uniones no se marquen. Qué mirar en esa revisión está en cómo revisar un trabajo de yeso terminado.
¿Qué hay que resolver antes de restaurar?
Antes de restaurar hay que cortar la causa del daño y dejar secar. Si la moldura se arruinó por una filtración del piso de arriba o de la terraza, primero se arregla eso; en un edificio en propiedad horizontal, muchas veces es un tema a hablar con el consorcio, como contamos en qué pide el consorcio para una obra.
El yeso nuevo sobre una base mojada no fragua bien ni se adhiere, y la mancha vuelve a salir. Cuánto hay que esperar depende de cuánta agua entró y de la ventilación; en cuánto tarda en secar el yeso explicamos de qué depende. Si además hay fisuras en las paredes alrededor, conviene mirarlas juntas: fisuras en paredes de yeso.
Qué hacer hoy
Si tenés molduras dañadas, sacá fotos de lejos (para ver el ambiente y la longitud de la cornisa) y de cerca (del tramo roto y de un tramo sano, con algo al lado que dé escala). Medí el largo de lo que falta y golpeá suavemente para ver si suena hueco. Con eso mandanos un WhatsApp y te decimos si conviene restaurar, reconstruir o reemplazar. También podés ver cómo encaramos cada trabajo en cómo trabajamos y el resto de los servicios.